Soy Lola, tengo 15 años y voy a vivir en Finlandia durante un mes. Si te rayan las pajadas y reflexiones tipicas en mi edad, pasa de este blog, tía.
domingo, 3 de noviembre de 2013
El hermano (o padre, como quieras) de mi guiri y mi primer pepino.
En el avión todo fue muy rápido. Jani y yo empezamos a ver una peli, pero abandonó muerto de sueño a los minutos y me dejo a mí. Estaba viendo la pelicula, y derrepente, ESTABAMOS LLEGANDO. Su puta madre. Y mi guiri por el WhatsApp: ¿cuánto queda?, ¿dónde estás?. Y yo pensando: ''Ay omá, que no quiero. Que no quiero ver a mi guiri. Quiero viajar por todo el mundo todos los días y así hasta que me muera''. Y por los visto, no era solo un pensamiento mío, si no de todos. Ninguno quería bajar de esa avión y ponerse a hablar con los guiris y ENCIMA DE TODO dar una buena imagen, sabes. Sin duda es lo que más odio de los intercambios. El primer día, la primera impresión. Thanks God (Que coño) tenemos los manners de MEC.
Así que, ahí estábamos Marta, los Pablo's y yo. Cuando bajamos del avión, hacía un frío que helaba. Pasamos a recoger las maletas, y me cagué un poquito en los pantalones porque no salía mi maleta. Pero volvió con mami. ASÍ QUE, TENIAMOS QUE SALIR YA. sduihaguigsguihsguiagshgsuighionviofvss. Jani, como es el más valiente (¿?) fue el primero, pero obligado, obviamente.
Yo sonreía y miraba hacia adelante, sin ver nada. Pero ya la ví, a Minttu. Tan bajita como me la imaginaba. Y su madre, una pelirroja que al principio me pareció un poco fría, pero que ahora después de una semana y dos días me parece un amor. :'')
Y un hombre. No me di cuenta que estaba con ellas hasta que se abalanzó a darme un beso (o mejor dicho, tres). Después de unas breves palabras y el adiós que no queríamos que llegara de Teresa, nos dirigimos para casa. El padre/hermano (?) me cogió las maletas, y yo, demostrando mi independencia puse el carrito en su sitio. Nos dirigimos al coche con el diálogo del siglo ''El tiempo''. En el coche, era todo una rayadura. Había muchas cosas en mi cabeza.
-Estoy en Finlandia. Sin Jani, Pablo, Marta o Teresa.
-Estaba en un coche no muy bueno, así que daba por hecho que los padres no eran muy adinerados (ni superficial)
-No hace tanto frío
-¿Y EL MÓVIL?
-San Petersburgo a 300 km! Mira!
Y por último y no por eso: -¿QUÉ ES EL HOMBRE ESE? ¿QUÉ PINTA AHÍ? ¿ES UN PRIMO? ¿TIENE UN HERMANO MAYOR DEL QUE NO ME HA HABLADO? Sinceramente, podría tener 16 años, pero 16 muy muy imposibles.
Seriamente, no me fijé en la casa por fuera cuando llegamos. Tenía la mente en blanco, pero al mismo tiempo con muchas preguntas.
Cuando llegamos no tenía hambre, así que no comimos. Me enseñaron la casa y mi cuarto. Yo iba a dormir con Minttu. La parte de arriba de la casa se dividia en tres: la continuación de las escaleras y un pequeño hall con un televisor (del que me parcaté a la semana) y un ordenador. Y un piano, que tocó Minttu mientras después del paseito yo me instalaba en la habitación.
Fui abajo, y le madre me preguntó que si estaba cansada. Lo estaba y mucho, y por eso le dije que quería ir a dormir. Y entonces me dijo: entonces, ¿no quieres ir a casa de Sharon? Y fue como ahfauDESPIERTAbasfaf.
Así que sí, fuimos a casa de Sharon. Una casita que esta a como... um... un minuto y 23 segundos de mi casa.
No vi nada. En serio, ese día estaba con shock y no absorbía nada. Es que, como iba a absorber la casa SI NI HABÍA ABSORBIDO QUE ESTABA EN FINLANDIA.
Cenamos muchas cosas. Entre ella ensalada de pepino. Bien. El pepino es ese tipo de comida que no sabes si te gusta o no, pero que simplemente por llevar la contraria a tus padresNO TE GUSTA.
La cosa estuvo callaita, mi guiri (of course) no hablaba un carajo. Ni en inglés, ni en finés. Los españoles hablabamos en español y los finlandeses en finés.
Había una personita. Mejor dicho, una personaza (utilizo el sufijo -aza no por su alma, si no por su peso). Henna. De 18
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